Hotel rural boutique · Ronda

Nueve habitaciones, un olivar y el silencio de Ronda.

Casa Olvido es una casa pequeña en una finca de olivos. Pensada para llegar sin planes y marcharse sin prisa.

Solicitar disponibilidad
DóndeRonda, Andalucía
QuéFinca con olivos
Fig. 01 El olivar al amanecer, con la serranía al fondo.
N.º 01 — La casa

Olvido, aquí, no es descuido. Es dejar fuera lo que no hace falta.

Casa Olvido es un hotel rural boutique en Ronda, levantado en una finca de olivos. Tiene nueve habitaciones, ninguna igual a otra, y una manera de hacer las cosas que se parece más a una casa que a un hotel.

Aquí la medida de todo es pequeña a propósito. Pocas habitaciones para conocer a quien viene. Una mesa larga para quien quiera compañía y muchos rincones para quien no. Muros gruesos, suelos de barro y una luz que entra de lado por las mañanas.

No hay programa. Hay un olivar que cambia con las estaciones, una alberca para los días de calor y, al fondo, la sierra de Ronda haciendo lo suyo: cambiar de color cada tarde.

Si buscas un sitio donde el tiempo se mida en desayunos largos y atardeceres, es aquí.

Fig. 02 Rama de olivo de la finca.

  • TipoHotel rural boutique
  • HabitacionesNueve
  • EntornoFinca con olivos
  • LugarRonda, Andalucía
N.º 02 — Habitaciones

Nueve maneras de quedarse

Cada habitación tiene su orientación, su luz y su nombre. Todas comparten lo esencial: cama grande, ropa de lino, silencio y una ventana que merece la pena.

  1. 01AlmazaraPlanta baja · Patio propio

    La más recogida de la casa. Muros gruesos, luz baja y una cama frente a la chimenea para los meses de frío.

  2. 02EraPlanta baja · Salida al jardín

    Da a la era empedrada. Por la mañana el sol entra de lado y huele a romero y a tierra regada.

  3. 03AlbercaPlanta baja · Vistas al agua

    La más fresca en verano. Ventanas a la alberca y una ducha de piedra abierta al cielo.

  4. 04SerraníaPlanta alta · Vistas a la sierra

    Un ventanal entero para la sierra. Pensada para no hacer nada más que mirar.

  5. 05HojiblancaPlanta alta · Terraza propia

    Lleva el nombre de la variedad del olivar. Terraza entre copas de olivo y bañera exenta junto a la ventana.

  6. 06TajoPlanta alta · Orientación oeste

    La del atardecer. La luz naranja cruza la habitación de pared a pared hasta que se apaga.

  7. 07EncinaCasita independiente · Chimenea

    Un poco apartada del resto, junto a la encina grande. Chimenea, porche propio y el silencio más hondo de la finca.

  8. 08LunaPlanta alta · Tragaluz

    Una claraboya sobre la cama. En las noches despejadas no hace falta más decoración.

  9. 09LevantePlanta alta · La primera luz

    Mira al este. Es la habitación de los madrugadores y de los desayunos tempranos en la terraza.

Consultar fechas Escríbenos y te contamos qué habitación encaja mejor con tu viaje.
Fig. 03 — La casa al anochecer

Cuando se va el sol, la finca se queda a oscuras y la casa, encendida.

N.º 03 — La finca

Lo que hay alrededor

Un olivar, una alberca, varias terrazas y una casa común. Lo demás lo pone el paisaje.

  1. 01

    El olivar

    La casa está rodeada de olivos. Entre ellos se pasea, se lee y se duerme la siesta. En otoño se recoge la aceituna y el aceite vuelve a la mesa del desayuno.

  2. 02

    La mesa

    Cocina sencilla, de producto cercano y de temporada. Desayuno largo cada mañana y cenas por encargo para quien no quiera moverse de la finca.

  3. 03

    La alberca

    La antigua balsa de riego, convertida en lugar de baño. Agua fresca, piedra caliente y la sombra de los olivos a media tarde.

  4. 04

    Las terrazas

    Rincones de sol y de sombra repartidos por la finca, para no coincidir con nadie si no se quiere. Cada uno con su vista.

  5. 05

    La casa común

    Salón con chimenea, biblioteca y una mesa grande. El sitio donde acaban las tardes de invierno y empiezan las noches de verano.

N.º 04 — Un día en Casa Olvido

De la primera luz a la última

No hay programa. Esto es solo cómo suele pasar el día cuando nadie mira el reloj.

I Al amanecer

La primera luz

El olivar se enciende por el este. Café en la terraza antes de que nadie hable.

II Media mañana

El desayuno

Pan de hogaza, fruta de temporada, aceite de la finca y lo que haya dado la huerta. Sin hora de cierre.

III Mediodía

Ronda, si apetece

La ciudad está cerca para quien quiera callejear. El olivar, para quien no.

IV La siesta

Horas de sombra

Hamacas bajo las copas, el agua de la alberca y un libro que nunca se termina.

V Atardecer

Cuando se va el sol

Una copa de vino de la Serranía mirando cómo la sierra cambia de color.

VI Noche

Cielo abierto

Lejos de las luces de la ciudad, el cielo hace el resto. Cena tranquila y a dormir con la ventana abierta.

N.º 05 — Ronda

Una ciudad al borde

Ronda se asoma a un desfiladero y vive de espaldas a la prisa. Desde la finca se llega con calma, se callejea un rato y se vuelve al olivar con la sensación de haber estado en otro siglo.

  • El Puente Nuevo y el Tajo

    El perfil más conocido de la ciudad: el puente que cose las dos mitades de Ronda sobre la garganta del río.

  • El casco antiguo

    Palacios, patios, iglesias y miradores que se abren de pronto al vacío.

  • La Serranía

    Senderos por la Sierra de las Nieves y pueblos blancos colgados en el Valle del Genal.

  • Vino y aceite

    Ronda tiene tradición propia de bodegas y almazaras. Te ayudamos a organizar una visita si te apetece.

Fig. 04 El Puente Nuevo sobre el Tajo, dibujado a línea.
N.º 06 — Reservas

Ven a olvidarte un rato

Cuéntanos tus fechas, cuántos venís y qué buscáis. Te respondemos personalmente y te proponemos la habitación que mejor encaja.

Cómo funciona Con nueve habitaciones, cada reserva se atiende una a una. Si tienes alguna petición especial, este es el sitio para contarla.
Al enviar aceptas que usemos tus datos solo para responder a tu solicitud.